viernes, mayo 12, 2006

¿El cerebro es como el apéndice?

Según Voltaire, Lo que llamamos casualidad no es ni puede ser sino la causa ignorada de un efecto desconocido, con lo que deduzco que todo lo que nos pasa y no sabemos por qué, al final, es por algo.

Últimamente, mis oídos piden a gritos ser sordos ante frases, que intento superar, como, por culpa de, tú me lo dijiste, por qué todo me pasa a mí, será casualidad y argumentos por el estilo, salidos siempre de la boca de los mismos personajes, con lo que la frase del filósofo me ronda en la cabeza constantemente.

Me gustaría plantearles estas cuestiones:

— ¿Casualidad?, ¿No pensás que estás ante un fenómeno desconocido que sos vos mismo?, ¿No será que desconocés tus posibilidades de equivocarte sin que eso signifique una catástrofe?, ¿Tanto te cuesta decir me equivoqué?.

Pero no lo hago, porque como decía Doña Nélida, mi abuela, prefiero no gastar pólvora en chimangos, ave que tiene el apetito de los buitres, la ferocidad de los halcones y la agilidad de las aves marinas. Esa criaturita se come todo lo que encuentra, y también lo que le pueda robar a cualquier otra compañera.

Entonces pienso, un poco más, hasta donde mi humilde cabeza puede llegar, y me digo que la filosofía, para una inmensa mayoría, es material descartable. Es decir, que su pensamiento caduca como un yogur y se tira sin abrir por la alcantarilla. Alguien me dijo que el apéndice, se extirpaba porque no servía para nada, y eso no es cierto. Ahora, yo me pregunto, estos cerebros caducados, ¿no merecerían ser sometidos a cirugía?

¿Ustedes saben, blogueros míos, la cantidad de pensamiento que descartamos sin reciclar?.

A todo esto, no estoy hablando de mí, parece que todo el tiempo esté acusando sin mirar para adentro, pero no mis queridos bloguers, estoy implicada en esta guerra filosófica, yo también me he escuchado varias veces, cosa que me preocupa una miqueta, decir algún yo no fuí y mirar hacia el techo silbando.

¿No será que al final Voltaire estaba un poco crazy y me embaucó en esto de pensar, siendo que es tan cómodo no sentirse dominado por el cerebro?

Estoy hecha un lío, pero tanto para los que necesitamos pensar, como para los que no, el mensaje es el siguiente. Sólo en este caso explicaré lo que quiero decir, porque Xavito dice que me excedo en detalles:

No está demás utilizar la cabeza al menos tres veces al día, a saber: antes de salir de casa, saber fehacientemente que estamos en condiciones de tratar con seres humanos; mientras tomamos decisiones o acusaciones en el trabajo, es decir, cuando aplicamos las frases anteriormente mencionadas, y al llegar a casa, ser capaces de crear día a día un ambiente de armonía y creatividad.

Pues nada, LA CULPA LA TIENE VOLTAIRE.

1 comentario:

Vicente dijo...

Pues ya lo creo que si, la culpa es de todos esos filósofos e ilustrados que nos llenan la cabeza de ideas. Tendriamos que tener la cabeza llena de paja para no tener que pensar. Que bonito seria ser espantapajaros en un campo, eso si, nunca cerca del camino de baldosas amarillas. Que por ahí dicen que pasa una niña que si te engancha se te lleva a ver al Mago de Os para que te pongan un cerebro.