lunes, julio 17, 2006

La tetera y el árabe

¿Qué puedo opinar sobre una persona que baja al mediodía a comprar una barra de pan y vuelve con cuatro cajas, decantador y juego de copas de cristal de Bohemia? ¿Qué podemos pensar de un ser que cuando me agacho en la cocina para abrir la portezuela inferior de la despensa y seleccionar unas patatas me clava hasta el mango el dedo índice en el culo; luego te dice con el gesto compungido que no lo volverá a repetir y cuando confiado le das la espalda otra vez para seguir con la tarea te mete el anular de la mano contraria partiéndose de risa?

Ella es así. Hoy afirma que se quiere dejar el pelo hasta la cintura como el indio Gerónimo y mañana la ves entrando por la puerta con la cabecita mondada como la pulpa de una naranja. –Tenía calor y para andar en bicicleta resulta incómodo- argumenta pausadamente. ¿Cómo clasificar un especímen que para trabajar en una multinacional se viste con un pijama celeste a rayas blancas y salta como un canguro al llegar a casa dando vueltas entrando y saliendo entre el comedor y la terraza hasta que le llamas la atención no sea que resbale y se vaya a la mierda por encima de la barandilla? ¿eh?. Esta es la xiqueta de casa, la princesa de Devoto, la excondesa del Corte Inglés. Ahora es más del Mercadona de Benicassim, que aquello es la catedral de los ricos copuladores de alrededor y adyacentes.

Esta tarde han venido a visitarnos mis amigos Juan y Rosario. Les han tocado un par de entradas gratis para el viernes en el FIB pero las va a revender por cien euros porque ellos pasan de entrar con el agobio de gente y suben a verlo con los prismáticos desde el anfiteatro natural que les brinda la montaña. Juan comenta que prácticamente puede ver los dientes de oro de los músicos y el sonido le llega impecable. Como las entradas están agotadas para el viernes y el domingo ya las tiene apalabradas. La Patri y Alberto querían estar el viernes para ver a nosequiénmehadicho y no las consiguió. Vendrán a pasar el fin de semana a casa y acudirán al Festival el sábado que para esa fecha todavía quedaban restos. El recinto queda cerca de aquí, al final de mi calle en línea recta. De hecho desde la terraza veo el Escenario Verde que ya está medio montado.

Luego de la visita nos hemos acercado a Castellón para conseguir un juego de té en un bazar árabe. Por cuarenta euros tenemos una tetera envejecida de latón, seis vasos de cristal de colores, verdes, ambar, bermellones y una bandeja plateada preciosa con patas que hemos colocado sobre la mesa de fuera para que los vecinos vean que somos gente interesante, rara y exótica. Le hemos preguntado al chico de la tienda la manera de preparar una infusión ya que no sabemos que hacer con las herramientas. Necesitamos un manual de instrucciones. Cuando le hemos pedido consejo rápidamente nos dió un paquete de te verde chino y un manojo de hierbabuena. Ya de vuelta al destapar la caja sobre la solapa redactado en francés estaban los ocho pasos para fabricar un estupendo brebaje oriental.

En este momento ya tenemos la tetera preparada y el aromático néctar a punto. Verito está escanciando un vaso para mi. Vamos a probarlo.

2 comentarios:

GELATINA dijo...

Ja jajajaj , hola Xavito, me a molao cuando has dicho lo del pijama celeste a rallas que lleva Verito, ella lo lleva con alegria, yo sin embargo estoy enfadada con todo el mundo, cada vez que me miro al espejo me dan ganas de tirarsela a la cara a todos los jefazos que estan tan orgullosos de vernos tan ridiculas y orteras.
un besazo

Gelatina

ChocoLatina Blog dijo...

Hola Gelatina!
Si a vuestros superiores les gusta ¿por qué no se la ponen ellos?. Siempre dije que hay que predicar con el ejemplo. Nunca confíes en alguién que no quiera para él lo que impone a los demás. Eso es una actitud hipócrita. Simplemente actúan según el antiguo modelo de las corporaciones empresariales que aplican esas ideas arcaicas sobre la uniformidad el estilo y esas sandeces. Yo no entro a valorar si la camisa es bonita o fea, que no es la cuestión; simplemente es la eliminación de una decisión personal e intrasferible. (Aunque Verito parezca un camionero de Seur)
un besitooo!